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Archive for month: febrero, 2016

Reducir energía es equivalente a ahorrar

Muchos son los gastos que hay en un hogar, por esta razón una de las mejores formas de ahorrar se relaciona con el consumo eficiente de la energía utilizada en las casas. Todos los electrodomésticos que se tienen representan un gasto a largo plazo si no se usan apropiadamente.

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) el gasto medio en consumo eléctrico es de 990 euros al año, ante esto, se puede considerar lo que conviene hacer para disminuir esa cifra.

El frigorífico, es el electrodoméstico que más consumo hace (30,6%), es importante realizar la descongelación en cuanto hay cierta capa de hielo, también se debe alejarlo de cualquier fuente de calor, de igual manera, es necesario colocar los alimentos adecuadamente (los que necesiten más refrigeración abajo) y regular la temperatura de modo que se sitúe entre los 6°C y 8°C. No está de más dejar que los alimentos calientes se enfríen completamente antes de colocarlos en el refrigerador.

Para la lavadora, es conveniente que se realicen ciclos cortos, que se junte toda la ropa que se desea lavar para no realizar este trabajo todos los días. Una vez que se termina se desenchufa la misma. La cocina y el horno son los más utilizados en los hogares, por tal motivo, es realmente útil que el horno no se abra muchas veces cuando se esté usando ni hacerlo si no se va a cocinar una gran porción de alimentos.

También resulta provechoso tapar las ollas para que la comida se cocine más rápido, con esto se estaría ahorrando un 25% de energía.

Para el aire acondicionado es importante señalar que antes de comprarlo es imprescindible saber si verdaderamente se necesita. Cuando se tiene este aparato hay que ubicarlo en un lugar sombreado de la casa porque si se deja al sol su consumo será más elevado.  

De igual modo, su uso debe ser a una temperatura razonable porque el frío en exceso también aumenta el consumo de la energía. Hay que mantener los filtros del aire limpios, no usarlo con las ventanas abiertas y encenderlo cuando realmente la persona vaya a permanecer en el sitio donde este aparato se encuentre.

En el caso de la televisión, cuyo gasto energético supone más del 12% del gasto de energía total de una casa, es necesario que siempre se apague y no se deje el botón stand-by. También se puede ahorrar si se baja la iluminación de la pantalla.

El lavavajillas es otro de los electrodomésticos que consume mucha energía. Al igual que con la lavadora, para ahorrar cuando se está utilizando, se debe elegir programas cortos y temperaturas en frío.

Por otra parte, las clases de eficiencia energética se pueden comprender en siete categorías desde la letra A hasta la G:

Categoría de eficiencia

energética

Consumo de energía Evaluación
A <55% Bajo consumo de energía
B 55-75%
C 75-90%
D 90-100% Consumo de energía medio
E 100-110%
F 110-125% Alto consumo de energía
G > 125%

Mediante esta clasificación, se pueden comparar electrodomésticos del mismo tipo. Por ejemplo, si se escoge una nevera de clase A, se consumirá menos de la mitad que otra de clase E, lo que ayudará a un ahorro muy grande a lo largo de la vida útil de la nevera.

Cuando se va a comprar un electrodoméstico es muy importante fijarse en su etiqueta energética. En ella se indican diferentes características: el grado de eficiencia energética, el nivel de ruido, el consumo de agua. La escala consta de las 7 letras del cuadro anterior siendo la A la que indica máxima eficiencia. Aunque el costo inicial de los más eficientes sea elevado es una inversión que se recupera a mediano plazo.

Para finalizar, es necesario recordar:

  • Apagar las luces al salir de las habitaciones.
  • Sustituir las bombillas “normales” por otras de bajo consumo.
  • Utilizar el modo de espera de los aparatos eléctricos lo menos posible (televisión, ordenador, equipo de audio).
  • Apagar o desenchufar los aparatos eléctricos cuando no estén en uso. 
  • Procurar comprar electrodomésticos con etiqueta energética “A”.  

Cómo equilibrar tu economía durante el primer trimestre del año

Luego de la temporada navideña, es normal que las personas queden un poco justas en sus finanzas, y es que durante las fiestas solemos gastar más de lo planeado por esa misma razón: la falta de planificación. Sin embargo, no todo está perdido; hoy te diremos cómo equilibrar tus gastos durante los primeros meses del año para que no te quedes corto durante este periodo.

  • Establece prioridades. Haz una lista con todo lo que debes cancelar cada mes y separa las más importantes o urgentes. Enfócate en salir de las deudas cuyos plazos se venzan más cerca. No solo te dará mejor reputación crediticia, sino que podrás hacer uso de tus créditos y préstamos en cualquier momento que lo necesites.
  • Planifica tus gastos. Como entrarás en algunas semanas (o meses) de austeridad, lo ideal es que pienses a futuro. Sé precavido y piensa muy bien en cuáles son esos gastos que necesitas hacer y si tus ingresos podrán costearlos. Te darás cuenta de que muchas de las cosas que pensaste no pueden ser consideradas un gasto urgente.
  • Consume lo que realmente necesitas. Retomando el punto anterior, no solo debes planificar tus gastos con antelación, también es importante que tomes conciencia acerca del consumo que haces de los productos y servicios. Sin darte cuenta, podrías estar desperdiciando desde luz hasta shampoo. Evalúa si acostumbras a derrochar y corrígelo.
  • No utilices tus tarjetas de crédito. A menos de que sea estrictamente necesario, y con estrictamente nos referimos a que surgió un accidente o algo no planeado. De resto, acostúmbrate a pagar con débito o efectivo. Esto te ayudará a no gastar más de lo requerido, puesto que al pagar con crédito, no existe la sensación de que está gastándose tanto dinero y se tiende a consumir más.
  • No compres por comprar. No necesitas todo lo que quieres, parte siempre de ese punto. Y aunque no lo creas, muchas de las cosas que vemos y nos llaman la atención, ya las tenemos o no nos hacen falta. Piénsalo dos veces antes de comprarlo: si puedes ir a casa sin llevarlo y no pasa nada, no lo lleves.
  • Haz tus compras mensuales con inteligencia. Antes de ir al supermercado, haz una lista con las cosas que hacen falta y evita salirte de la lista. También puedes calcular un estimado de cuánto costará todo y llevar lo justo para no gastar de más.
  • Haz comparaciones entre los precios. Prueba suerte en varios lugares antes de hacer una compra, es posible que consigas algo similar, igual o mejor a menor precio.
  • Está atento a las ofertas. Las rebajas del primer trimestre son una buena oportunidad para conseguir productos de buena calidad a menor precio. Sin embargo, no veas todo como una buena ganga; recuerda que solo se trata de aprovechar las ofertas que surgen debido al cambio de temporada.

De poner en práctica estos consejos, tus finanzas recuperarán la normalidad más rápido de lo que crees y muy pronto podrás darte gustos como lo hiciste en meses anteriores. No se trata de vivir sin gastar, sino de saber en qué momento es necesario hacerlo. Pruébalo y en unos meses te darás cuenta y agradecerás haber sido precavido con tu presupuesto. ¡Ánimo!

Andreina Gutiérrez Romero

Cómo disfrutar de unas merecidas vacaciones en primavera a bajo costo

Con la llegada de la primavera, podemos sentir que es el momento perfecto para hacer el viaje de nuestra vida. Sin embargo, no debemos volvernos locos y gastar todos nuestros ahorros en él. Para disfrutar de unas merecidas vacaciones en un bonito destino, es necesario tener en cuenta algunos puntos clave para que nos rinda mejor el dinero. Hoy te diremos algunos de ellos, así que ¡toma nota!

  • Ahorra antes del viaje. Durante todo el año previo a la fecha de tus vacaciones, debes apartar cierta cantidad de dinero para poder costearlas. Salvo que lo necesites para una emergencia, no toques ese capital para nada; su destino es cubrir parte del viaje.
  • Haz un presupuesto. Al llegar al sitio, puedes enamorarte de todo lo que ves y comenzar a gastar sin medida. Si vas un poco limitado de dinero, trata de evitarlo o pasarás trabajo durante el resto de los días. En cambio, si planificas con anticipación de cuánto dispones, será más fácil controlar los gastos.
  • Compara precios. Antes de escoger el destino más económico, evalúa cuáles son los pros y contras de todos los que llaman tu atención. Puede que el tiquete de avión para un sitio sea más económico que para otro, pero que allí la comida y el hospedaje sea más caro, por ejemplo. Asesórate en línea y guíate por las reseñas de otros viajeros.
  • Aprovecha los descuentos. Por ser temporada baja, muchas aerolíneas reducen sus precios, así como los hoteles, alquileres de coches, gasolineras y hasta algunos restaurantes. También lo hacen ciertos paquetes turísticos y visitas guiadas, lo que puede ahorrarte mucho dinero y tiempo de espera en tus paseos.
  • Pide un préstamo. Si no cuentas con un fondo muy holgado para pagar el viaje, puedes solicitar un préstamo o valerte de tus tarjetas de crédito. No obstante, tienes que asegurarte de invertir inteligentemente cada euro, o el viaje te saldrá más caro de lo que puedes imaginar. Hay que tener mucho cuidado con esto, pues al no ver de dónde sale el capital, tendemos a gastarlo con mayor facilidad. Consume eficientemente, no despilfarres.
  • Conversiones de moneda. Si viajarás a un destino donde la moneda no sea el euro, debes conocer las tasas de comisiones por conversión. Algunas pueden ser muy altas, por lo que es recomendable cambiar parte del dinero previamente en casas de moneda locales y llevar el efectivo contigo durante el viaje.
  • Pon un límite diario. Por esto es importante la planificación de un presupuesto, así sabrás de cuánto dinero dispones para cada día del viaje según el itinerario. Establece un tope del que no puedas pasarte para que no te quedes corto al final de la travesía. Si te sobra algo de dinero al final del día, ahórralo para llevar más suvenires a quienes te esperan de regreso.

 

De resto, concéntrate en disfrutar de tu viaje y no preocuparte por lo demás. A tu regreso, podrás sentirte renovado y con ganas de volver a visitar otro lugar grandioso el próximo año. Aunque no lo creas, invertir en unas vacaciones puede ser positivo en muchos sentidos, no solo personales, sino crediticios y hasta como viajero, pues acumulas millas que puedes canjear… ¡por más viajes! Ya lo sabes, aprovecha la temporada baja ¡y sácales provecho a tus vacaciones!

Andreina Gutiérrez Romero

7 factores que influyen en una buena inversión

7 factores que influyen en una buena inversión

Todo inversionista debe saber cómo se mueve el mercado en el que desea poner a valer su capital. Sin embargo, existen muchos factores que pueden determinar si la fluctuación de dinero es positiva o negativa, así que a veces puede ser un poco impredecible (aunque no es el común).

Hoy te enseñaremos cuáles son algunos de los factores más importantes que debes tomar en cuenta si estás pensando en invertir en un proyecto o emprender un negocio por tu cuenta.

  • La inflación. Es el primer indicador que funciona para determinar si una población está económicamente estable (es decir, con buen poder adquisitivo) o no. Si es positivo, puede participar activamente en la oferta y demanda.
  • Temporada. El mercado no posee la misma actividad durante todo el año; como todo, tiene sus altas y bajas. Conocer cuáles son los puntos altos, favorecerá la inversión.
  • La estacionalidad. Es la variación del mercado financiero, que se repite como una serie en varios lapsos durante el año. Por lo general, ocurre en las mismas temporadas que las veces anteriores, lo que lo convierte en un factor previsible. Es lo contrario a la estabilidad del mercado financiero.
  • Cambio de temporada. El mercado se comporta de distinta manera en cada época del año. No es lo mismo la venta que se desarrolla en octubre que la de febrero. Tampoco quiere decir que este factor influye de igual manera en todos los sectores del mercado. En este sentido, el invierno puede ser una buena temporada para los abrigos, pero no para los trajes de baño, por ejemplo.
  • Estaciones de Otoño/Invierno. Durante estas estaciones, el mercado se no se comporta muy activamente, por lo que no es el mejor momento para invertir. Sin embargo, tiene sus excepciones, como la temporada de noche de brujas y la navideña.
  • Temporada de ganancias. Todos los mercados tienen la suya y se debe conocer cómo fluctúa la del sector en el que se pretende invertir capital. Conocer los saldos ayudará a tomar una mejor decisión y determinar cuál es el mejor momento para lanzar un producto al mercado. Eso sí, la inversión debe planificarse con tiempo para que haya mayor rentabilidad.
  • Temporada festiva. Tanto en las vacaciones de verano como en la temporada navideña, las compras se disparan y el mercado fluye positivamente. Durante el resto del año, las ventas suelen ser más tranquilas pero también se presentan oportunidades de inversión.

 

Cada uno de estos factores puede incidir en la actividad habitual del mercado, pero nada está escrito, pues solo son aproximaciones. Es por esto que las tendencias y los avances tecnológicos son fundamentales en todos los sectores del mercado. Además, como podría resultar una inversión rentable, también podría ser un fracaso, por lo que siempre se debe tener en cuenta que toda inversión conlleva un riesgo.

En resumen, para saber si una inversión será buena o no, influye el poder adquisitivo de los consumidores, la inflación (que lo calculamos con el IPC o índice de precios al consumidor), las temporadas de ganancia, entre otros.  Y que ninguno de estos factores son determinantes, sino referencias.

Andreina Gutierrez Romero

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